Navidad en familia

¡¡¡Feliz Navidad a todos!!! Ya están aquí las Navidades, la época más feliz del año (se dice, se comenta), donde las familias se reúnen, happy total de verse, en salones con chimenea y en comedores llenos de cosas ricas. Todos se quieren y se adoran con locura… (Espera, ¿esto no salía en una peli?)

¿Es este tu caso? Si la respuesta es “¡¡¡Oye, pues sí!!!” disfruta de estos días, diviértete todo lo que puedas y que Papá Noel y los Reyes te regalen lo que esperas. Pero si la respuesta es “No, ¡¡¡socorro!!!” sigue leyendo, a ver si te puedo dar unas pautas que te faciliten estos días taaaaan familiares.

GUÍA DE SUPERVIVENCIA

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“Yo creo que voy a ponerme otra copa”

Para muchas personas estos días son un tetris: ¿En nuestra casa, en la de mis padres o en la de los tuyos? ¿Qué hacen tus hermanos, y los míos? ¿Y los niños? ¿Regalamos con el sistema Amigo Invisible o todos con regalos a todos? Son días de supermercado, horas de cocina (ríete de Top Chef), búsqueda de regalos, tirar de Visa, trabajar mientras tanto (los que no tienen vacaciones), trasnochar, comer y beber un montón, algunos viajaréis (maletas, coches, billetes…), y muchos de vosotros haréis todo eso para relacionaros con la familia, que el resto del año uno se lía se lía y al final no nos vemos nunca.  Los que tenéis niños pequeños asistís impotentes a cómo el resto de la familia os los asilvestra (¡¡a la porra 12 meses de educación infantil!!), si son adolescentes solo querrán salir y desaparecer (peleas con ellos para que vean a la familia y no se desmadren), los que no tenéis niños alucináis en colores y los que sois los encargados de las cenas o comidas vais agobiados.

Y llega el 24, que continúa en el 25… Todos juntos en la mesa, y el “cuñao” o la “cuñá” de turno suelta “Este que has puesto no está mal, pero luego te digo dónde tienes que comprar un jamón bueno, bueno” o tu hermano muy majamente dice “¿Sigues en ese trabajo? ¿No has pensado buscarte uno de verdad?” Y podría seguir poniendo ejemplos de hermanas, padres, abuelos, novias, novios…

Preparación Psicológica:

La paciencia y la tolerancia son dos estrategias que nos harán invencibles. Es Navidad, amigos, todos van a beber y la bebida desinhibe (y suelta las bocas). Al mismo tiempo, tienes que pensar que los problemas que tienes (o el cansancio, o las pocas ganas), es posible que también les ocurran a ellos, piensa que en algunas familias no es fácil para nadie porque las relaciones no son buenas. Debemos ir a la cena (o recibir a nuestros invitados) con espíritu tolerante. Recuerda las Navidades anteriores e intenta evitar sentar juntos a los más picajosos, deja que cada uno haga lo que le apetezca después de la cena, y no hagas caso de comentarios sobre la comida, la bebida, la decoración o lo que sea… entre otras cosas porque desde ya debes contar con que algo van a decir (hasta ahora ha ocurrido siempre, paciencia), por lo tanto ¿por qué enfadarse? Ignora lo malo y céntrate en lo bueno.

Planificación, planificación, planificación. Si eres de los que viajan, y para tu situación económica y familiar es posible, puedes cambiar el dormir en casa de los familiares por pernoctar en un estupendo hotel (aunque sea de media estrella). Con esto puedes desintorxicarte, darte un respirito de tanta familia junta en el mismo espacio durante tanto tiempo. Si el hotel no es una opción viable, planea actividades que te mantengan fuera de la casa familiar algunas horas.Pero sobre todo, y esto es clave, prepara tu cabeza: van a ser sólo unos días juntos (o unas horas), puedes con ello y hasta es posible que disfrutes más de lo que imaginas si piensas en pasarlo bien y dejar pasar lo malo.

Deja libertad a tus invitados, o habla con el anfitrión días antes para que lo haga. Estar juntos y felices no quiere decir estar haciendo toda la noche/día todo en familia. Algunos tendrán cosas que hablar, otros tendrán aficiones comunes… Los habrá que se quieran ir, o retirar pronto… déjales: quizá si no se sienten presionados se quedarán más tiempo… y de mejor humor (eso seguro).

Crea un “círculo de confianza” con los que tengas mejor relación: Diles que te ayuden a evitar que salgan los temas conflictivos. Pero si acaban saliendo, que te apoyen cuando los intentes sortear: cambiando de tema o sacando otros, haciendo chistes, llevándose a parte a alguien… lo que consideres que mejor puede encajar con “tu familiar” en concreto.

Ojos que no ven… Si alguien hace algo que te disgusta, intenta ignorarlo, no lo comentes con los otros durante la cena o la velada, ya lo harás por teléfono en otro momento (en un subgrupo del whatsapp, jejeje). Son días de barullo, y a río revuelto, ganancia de pescadores: si alguno va con ánimo de guerra, no se lo pongas fácil. Si la mayoría quiere estar tranquilo y a gusto, no le será tan sencillo ser el Troll de la cena porque nadie le va a seguir. Y lo importante es que esos días sean lo más tranquilos y felices posible.

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Paz y amor y una buena pasta de dientes.

¿Tienes algún truco para sortear los momentos tensos familiares navideños? ¡Cuéntanoslo!

Feliz Navidad desde Bliss Psicología. ¡Ojalá el año que entra os depare todo lo que deseáis! (Nosotras, puestos a pedir,deseamos que os gusten nuestros posts y los compartáis, así de sencillicas somos)

Ana Saro Moncloa

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