¿Y si no es un trastorno? La trampa de las etiquetas en redes sociales

¿Y si no es un trastorno? La trampa de las etiquetas en redes sociales

Paciente chibi abrazando una etiqueta diagnóstica tras ver un reel en redes sociales
El alivio momentáneo de encontrar un nombre para lo que nos pasa puede convertirse en una etiqueta que nos atrapa.

Últimamente, se está dando una tendencia llamativa entre los usuarios de contenido digital: el autodiagnóstico en redes sociales. Cada vez es más frecuente que el contenido que consumimos filtre nuestra percepción de nosotros mismos.

Mi objetivo cuando estoy con un paciente en mi consulta de Majadahonda es que se despoje de las etiquetas para encontrarse con su propia historia. Sin embargo, una escena se repite casi semanalmente: alguien se sienta, suspira y, antes incluso de hablar de lo que le está pasando, lanza un diagnóstico de «reel». «Ana, he visto unos vídeos de TikTok y ahora estoy segura de que tengo TDAH» o «Creo que mi pareja es un narcisista». Lo que antes eran conceptos clínicos complejos, ahora flotan en el muro de Instagram entre recetas de cocina y rutinas de gimnasio.

Observo este fenómeno con una mezcla de curiosidad y preocupación. La desestigmatización de la salud mental es un logro, pero estamos asistiendo a una patologización del día a día. Hemos pasado de decir «estoy distraído» a «tengo un déficit de atención», y de «me cuesta poner límites» a «tengo un trauma de apego».

«Estamos asistiendo a una patologización del día a día: hemos pasado de decir «estoy distraído» a «tengo un déficit de atención».»

El riesgo del autodiagnóstico en redes sociales: el algoritmo no es un espejo

Joven rodeado de pantallas con etiquetas de salud mental y autodiagnóstico en redes sociales
El algoritmo está diseñado para retener tu atención, no para realizar un diagnóstico diferencial de tu salud mental.

El problema es el contexto. Las redes sociales están diseñadas para que te quedes mirando, atrapado en un scroll infinito, no para que entiendas tu salud mental. Esto crea un sesgo de confirmación: empiezas a filtrar toda tu vida a través de una sola lente diagnóstica que únicamente busca darte la razón.

Cuando el contenido digital reduce un trastorno a una lista de puntos clave, se ignora el diagnóstico diferencial. Esos síntomas podrían ser ansiedad, un duelo no resuelto o, simplemente, la respuesta lógica de un cerebro saturado por el ritmo que, a veces, impone Madrid.

Distinguir entre quién soy y qué me pasa

Ana Saro de Bliss Psicología explicando en una pizarra la diferencia entre rasgo síntoma y trastorno
Tener síntomas no es lo mismo que tener un trastorno; la clave está en cómo interfieren en tu vida.

En mi práctica clínica trabajo bajo una premisa: tener síntomas no es lo mismo que tener un trastorno.

El Rasgo: Características de nuestra personalidad. Ser introvertido o muy sensible no es una patología.

El Síntoma: Una señal, como la fiebre. Te dice que algo no va bien, pero es inespecífico.

El Trastorno: Requiere un cuadro clínico completo que interfiere significativamente en tu capacidad para llevar tu vida adelante con normalidad.

Confundir un rasgo con un trastorno nos quita capacidad de acción y motivación para el cambio. Si creo que mi dificultad es permanente, me convierto en un espectador pasivo de mi propia etiqueta. Lo que es peor: a menudo la utilizo como la justificación perfecta para no hacer nada por mejorar.

Por qué buscamos un diagnóstico

Joven chibi refugiándose bajo un paraguas con la etiqueta de ansiedad frente a su entorno social
A veces la etiqueta funciona como un paraguas que nos protege, pero también nos impide conectar plenamente con los demás.

A veces buscamos la etiqueta por validación. En un entorno que exige productividad, el agotamiento parece más «justificado» si tiene un nombre médico. Pero este alivio es una trampa. En terapia, el diagnóstico debe ser el punto de partida, nunca el destino. Mi trabajo es entender cuál es la función de tu conducta. ¿De qué te protege esa desconexión emocional? ¿Por qué evitas esas situaciones?

La identidad en los más jóvenes

Especialmente en adolescentes, la etiqueta se está convirtiendo en un atributo de identidad. Cuando la biografía personal aún se está construyendo, un diagnóstico proporciona un sentido de pertenencia a una comunidad online. El riesgo es la profecía autocumplida: si alguien se define como «ansioso crónico», empezará a evitar retos, atrofiando su resiliencia.

¿Qué puedes hacer si ya te has puesto la etiqueta?

Adolescente dentro de un círculo de autodefinición diagnóstica con psicóloga Ana Saro ayudándole a salir
Cuando la etiqueta se convierte en identidad, la zona de confort se vuelve una celda que impide el crecimiento.

Si sientes que el algoritmo ya te ha convencido de que «eres» ese diagnóstico, el primer paso es recuperar la distancia. No se trata de negar lo que sientes, sino de cambiar la forma en que te relacionas con ello:

Observa el síntoma, no la etiqueta: En lugar de decir «soy ansioso», prueba a decir «hoy noto mi respiración agitada». Al describir la conducta, recuperas el control.

Cuestiona la fuente: Recuerda: un vídeo de 60 segundos conoce el trastorno, pero no te conoce a ti.

Busca una validación real: La verdadera validación viene de un proceso terapéutico donde tus dificultades se escuchan en un contexto seguro y profesional.

 

Recuperar la consulta como espacio de pensamiento

Ana Saro psicóloga en Majadahonda realizando una sesión de terapia en su consulta de Bliss Psicología
La terapia es un proceso humano que va mucho más allá de una lista de síntomas; es el espacio donde recuperas tu propia historia.

La psicología no es una lista de verificación; es un proceso humano. En mi consulta de Majadahonda, el objetivo es que recuperes las riendas de tu vida, más allá de cualquier definición estática. No necesitamos más nombres para lo que nos pasa; necesitamos más comprensión, necesitamos más herramientas para funcionar adecuadamente y vivir con la mayor calidad de vida posible.

 «El objetivo es que la etiqueta sea lo de menos y tu capacidad para vivir una vida con sentido sea lo de más.»

Si te identificas con lo que ves mientras haces scroll, úsalo como una señal para pedir ayuda profesional, no como una sentencia que te define. ¿Hablamos?

Ana Saro. Psicóloga General Sanitaria en

 Bliss Psicología 

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