ADICCIÓN A UNA PERSONA EN LAS RELACIONES DE PAREJA (I)

ADICCIÓN A UNA PERSONA EN LAS RELACIONES DE PAREJA (I)

 ADICCIÓN A UNA PERSONA, ¿ES POSIBLE?

¿Adicción a una persona? ¿Cómo al tabaco, a las sustancias o al juego? Pues sí, es posible. ¿Cómo es una relación de pareja saludable?¿y una donde se da la adicción a una persona?

En este post os explicaré en qué consiste, y cómo se diferencia una relación de pareja en la que se da la adicción a una persona, de una relación sana. En los siguientes hablaremos de cuáles son los perfiles de la pareja y cómo superarlo. ¿Os apetece?, vamos allá.

Adicción a una persona. Copa de vino derramada, en la que la mancha forma la palabra love

Cuando viene  a consulta un paciente y detectamos que sufre una adicción a una persona, normalmente es porque su pareja le ha dejado (una vez más). Es extremadamente raro que acuda a recibir ayuda mientras siguen juntos.  En muchas ocasiones viene por los síntomas de ansiedad y depresión tras la ruptura (sobre todo de tipo físico como insomnio, falta de concentración, temblores, dolores de estómago y de cabeza…), pero la gran mayoría tienen claro desde el principio, que el problema es la relación que mantienen.

Después de relatar cómo es su relación, a la que definen normalmente como dolorosa, estresante, solitaria y agotadora,(“es un infierno pero los pocos momentos buenos valen más que todo el sufrimiento”), justifican el permanecer en ella y no dejarla, con frases como estas:”Sé que me utiliza, que solo viene cuando tiene problemas, pero al menos en esos momentos me siento completo”.”Ya es demasiado tarde para empezar de nuevo, esto es lo que me ha tocado. Nadie más va a quererme”.Necesito esto aunque me destruya. No soporto perderle.” 

Las justificaciones que el paciente con adicción a una persona se da a sí mismo para permanecer en una relación claramente desafortunada, están basadas en:

  • Falsas expectativas: A pesar de que la historia de la relación indica  un patrón constante y repetitivo en la conducta de su compañero, que acaba de volver a darse y que señala que nada va a cambiar, se agarran a la esperanza de que esta vez sí pasará. “Llevamos 15 años, esta vez sí que, cuando vuelva a mi, va a dejar a su pareja y viviremos juntos”.
  • Pensamientos distorsionados y creencias irracionales: como por ejemplo el pensamiento polarizado, los filtros de pensamiento, el razonamiento emocional, los debería… que son los mecanismos que hacen que el adicto pueda aguantar en la relación, a veces durante años. “No puedo vivir sin esta persona, el dolor de no seguir juntos es mucho más insoportable que el dolor que siento cuando me ignora y me dice que no soy nada.””
  • Idealización de los momentos buenos de la relación. El ejercicio de idealizar esos momentos hace que terminar la relación sea insoportable, y cimienta la creencia que en otra relación jamás se sentirán tan especiales. “Al principio esto no era así, seguro que podemos volver a esa época de nuevo, solo necesito un poco más de paciencia. Me quiere pero no sabe demostrarlo.”
  • Mantener la ilusión. Saben que la relación es muy perjudicial para ellos, y necesitan justificar que no están cometiendo un error, que no se equivocan tanto al seguir en ella, porque ellos son los que al final y con perseverancia, conseguirán que su pareja cambie, porque ellos son los que ven en esa persona lo que el mundo no es capaz de ver. “No lo entiendes, contado así parece peor de lo que es, el problema es que no la conoces como yo”.

Por lo tanto, son conscientes de que no deberían seguir involucrados en la relación, que sus amigos, sus familiares tienen razón cuando les suplican que la terminen,  pero casi siempre dicen “estoy aquí ahora porque me ha dejado, pero si me llamara por teléfono en este momento, saldría corriendo en su busca. No podría evitarlo”.

¿QUÉ ES AMOR Y QUÉ ES ADICCIÓN A UNA PERSONA?

Adicción a la persona. Corazón de frambuesas sobre fondo de maderos.Una relación de pareja sana, está basada en el compromiso, la intimidad y el sexo. Ambos compañeros se respetan, se tienen en cuenta.  Existe el apoyo emocional bidireccional,  y la comunicación a varios niveles. Se admite la disparidad de criterios (aunque moleste), se negocia, se elige, y se da libertad, existe la alegría tanto personal como por el otro, hay preocupación por la pareja, proyectos comunes e independientes…Esa relación suma a ambas partes, no les resta autoestima, autoconfianza, autorespeto…

Por el contrario,una persona que padece adicción a su pareja se identifica por:

  1. Compulsión. Está dominada por la necesidad compulsiva de estar con esa persona en cualquier circunstancia y aprovechando todo lo que esté dispuesta a darle, aunque sea consciente del daño que le infringe y de que jamás se lo permitiría a nadie más. Es una dependencia absoluta. (“Este fin de semana me invitó a ir con él a un hotel, pensé que estaríamos juntos, pero me ha dejado en la habitación y se ha ido a jugar al golf. Está bien porque al menos las noches han sido nuestras, aunque el resto del tiempo me he sentido utilizada y sola”).
  2. Pánico. Ante la menor posibilidad de que la relación termine, entra en pánico y cede a cualquier demanda para evitar que suceda. . (“Me ha pedido verme esta mañana, tenía una reunión bastante importante en el trabajo, pero no puedo decirle que no. He dicho que estaba enfermo y que me iba. Ya lo arreglaré mañana. Si no voy, igual vuelve a desaparecer de mi vida”).
  3. Síndrome de Abstinencia. En el caso de que se dé una ruptura, el paciente con adicción a una persona, sufre un síndrome de abstinencia con ansiedad elevada, depresión, y sintomatología física (insomnio, dolor de estómago, cambio de carácter, llanto incontrolado, perdida de la identidad…) y a menudo se dan conductas repetitivas, compulsivas, de contactar con la expareja (llamadas constantes, buscarle en los sitios donde suele acudir, controlar las horas que se conecta al whatsapp, no salir de casa por si vuelve… ). Si esa persona llama o aparece, se vuelve con ella sin pensar en nada más, perdonando infidelidades, abandonos… (“Le pedí que viniera conmigo a la boda de mi amiga y me dijo me estaba pasando, que le agobiaba. Se marchó y me bloqueó. Desde que se ha ido no puedo comer, ni dormir, no paro de llorar. No debería haberle pedido nada. Le llamo cada dos minutos a ver si con suerte me ha desbloqueado y puedo decirle que me perdone”.
  4. Alivio y liberación. Si se supera esta etapa, en vez de duelo por la relación perdida y recordar con nostalgia lo que fue y pudo ser, sienten liberación y descanso. (“No puedo reconocerme en esa persona, estaba completamente encarcelado en vida y por voluntad propia. Cuando pienso que me he liberado… solo siento paz”).

Hasta aquí, la explicación de lo que es la adicción a una persona en una relación de pareja, en la segunda parte del post, hablaremos de los perfiles de ambos miembros. Si al leerlo te has visto reflejado o has pensado en alguien de tu entorno, piensa que los especialistas en el tema te podemos ayudar a superarlo.

Ana Saro

Psicóloga en

@blisspsicologia

www.blisspsicologia.com